julio 2020
Relato con las palabras: Playa, Balcon y Corset (23/07/20)
Srta. golosa
Como cada año no podía irme de vacaciones en verano entonces cada mes de febrero me alquilaba un aparthotel en la PLAYA. Era mi manera de desconectar. Llego el día y por fin estaba con la mente desconecta. Me pase el día en el BALCÓN pensando en los artilugios que iba a crear con ese cuero fino aunque ya tenía el bofeto en mi mente : un látigo con mango de madera. Empeze a preparar todo ya que el material se colo en mi maleta jajaja. Estuve sin darme cuenta casi toda la tarde con el altigo y me gustaba lo que ya había realizado. Solo me faltaba decorar el mango.
Deje todo tal cual y me fui a cenar. Después me di un paseo por la orilla del mar. No había nadie hasta que de pronto vi una pareja escondida detrás de unas palmeras. Me quedé donde estaba, ya que podía observarlas bien.
Y cual fue me sorpresa y mi envidia cuando vi que la chica llevaba puesto un CORSÉ negro con unas sandalias de muerte jajaja. Pero sobre todo al ver que estaba suspendida a las palmeras. Sin hacer ruido me acerque, mi lado voyeur predomino. Al acercarme más vi como su pareja estaba buscando algo en su mochila cuando vi que sacaba un látigo de 3 lenguas. Se me iriso la piel solo en verlo pero sobre todo sentí que el calor me envadia. Uno, dos, tres latigazos dios que placer se le veía a ella en la cara. Atada disfrutando del dolor. Despues de una rato el látigo dejó de sonar y las caricias hicieron su trabajo de relajación y placer. Entonces vi como le arrancó el corsé le dio la vuelta la tocó el coño y sin más la penetro hasta el fondo. Ella grito de placer y aprovechando las cuerdas se deiletaron en un va y ven hasta que los dos llegaron al punto final.
En ese momento me fui sin hacer ruido por miedo a ser sorprendida. Cuando llegue a mi dormitorio sin pensar cogí mi consolado y reviviendo la escena en mi mente pero siendo yo la protagonista esta vez llegué a un orgasmo como no me había pasado nunca.
Golosa 23/07/20
Srta. misteriosa
Llega el fin de semana, y mi mente no sabe que hacer, me quedo sola, un fin de semana sin nadie que me moleste....
Es viernes, y ya salgo de trabajar, que rumbo sigo este fin de semana? Lo tengo decidido!!!! y llamó a un taxi, y pongo rumbo a la costa, fin de semana desconectada del mundo, tengo las llaves de un apartamento de un amigo, disponibilidad de disfrutar cuando quiera, esta es la ocasión...
Llegó tarde y me acuesto, quedó dormida (el cansancio me puede), los primeros rayos de sol entran por el ventanal del BALCÓN y me da en los ojos, me hacen despertar.
Vamos a aprovechar el día, me levanto, me dirijo al baño y dejó caer el agua fría sobre mi cuerpo, no se cuanto tiempo estuve, la necesidad de esa calma me hizo sentirme.
Bajo a desayunar, una terraza junto a la PLAYA, acerte con mi decisión de desconectar realmente, sonrió al ver una pareja que seguramente durmió en la playa, abrazados en la arena, Amor de verano.
Paso el dia, en el apartamento completamente libre, sin nada en mi piel.... Felicidad!!!
Mi mente no para y mi cuerpo sabe que debe soltar más adrenalina, y sin pensar me preparó, cojo mi CORSÉ, mis medias, mis tacones, me maquillo, me arreglo sexy como si algo me esperará....
Ya estoy lista, y mis pechos sobresaliendo por el corsé les pongo mis pinzas preferidas, las apretó con fuerza, necesito más, y como si alguien me observará, me exhibición y tocó, empiezo a masturbarme a provocar el éxtasis, llegando a un orgasmo, que mi cuerpo tiembla y cae sobre el suelo... Dejándome completamente satisfecha...
Fin de semana ideal
Misteriosa
Srta. yoli
Las olas golpeaban con fuerza las rocas de aquella PLAYA. Era invierno, el mar estaba bravo, y el aire frío y traía con el un olor a salitre que inundaba los pulmones. Estaba sentada en el paseo observado el espectáculo, enfundada en mi abrigo hasta por debajo de las rodillas y mis botas de caña alta. Siento como el banco en el que estoy sentada se mueve.
-Buenos días mi niña.
-Buenos días mi señor.
Lo observo a reojo y el me mira me mira directente
- ¿Has hecho tu tarea?
-Si, mi señor
- Le digo, mientras ya me he virado un poco hacia el.
- Déjame ver Me abro el abrigo hasta la cintura y dejo ver el CORSET que llevo debajo.
- ¿Llevas algo más debajo mas debajo?
- me pregunta y le niego con la cabeza.
- Te he preguntado que si llevas algo más debajo
- me dice serio
- No, mi señor, no llevo nada más.
- Buena niña
- me dice con una media sonrisa en la boca
- Vamos.
Me coje de la mano y vamos hasta su coche y me subo. Por el camino nos cruzamos con varios coches y transeúntes, pero yo no me fijo en nada, solo pienso en que estará pensado mi señor hacer. Me lleva a su piso. Vive en un ático. Cuando llegamos a la puerta, me tiende las llaves, las cojo, abro y dejo que pase delante mío. Le ayudo a quitarse el abrigo y me quedo esperando de pie a lado. Se acerca a mi y me besa. Y serca de mi cara me dice
-Buena niña
- Me muerdo los labios, me pone mucho solo esas simples palabras.
- Quitate el abrigo y espera aquí, voy a buscar algo para ti
- me dice mientras desaparece en su habitacion. Yo obedesco y me quito el abrigo quedándome solamente Con el corcet y las botas en medio de la sala Mi señor sale de su cuarto y me enseña lo que lleva en la mano. Son dos bolas chinas rosas
-¿ Rosas, mi señor?
- y me sale una pequeña sonrisita.
-¿acaso críticas mis gustos?
- Me dice serio pero con picardia en la mirada
- Eso debe ser castigado. Ponte apolladas contra el sofá.
- Mi señor, no era mi intención.
- He dicho que te apolles contra el sofa Obedesco y me pongo a cuatro sobre mueble dejando expuesto mi trasero. Y siento la primera nalgada, y me me dice:
- Esto por criticar mis gustos
- Siento otra nalgada
- y esto por tener que repetirte una orden.
Ahora te voy a meter esto- Me dice refiriéndose a las bolas Siento como mi culo me pica, por el impacto se las nalgadas. Un picor exitante. Abro las piernas un poco y siento como se deslizan con facilidad dentro de mi. Miro a mi señor, y el se a sentado en un sillón frente al balcón. Miro su mano y veo el pequeño mando, justo en ese momento aumenta la intensidad. Me voy a dirigir hacia el. Pero me para.
-Quédate ahí mi niña, vamos a jugar un poco. No te puedes correr. Si giles te pueden oír los vecinos, pero eso ya es cosa tuya. Pero no puedes llegar hasta que yo no te diga
- me dice aumentado un poco más la intencidad. La vibración es muy fuerte ya, y me tengo que esforzar para no llegar El sube el nivel, me tengo que agarrar a la baranda, morderme los labios. Sube otro nivel. Buf. Otro. Me tiemblan las piernas, tengo hasta los nudillos de la blanco de tanto apretar Estoy tan concentrada en no llegar que no me he dado cuenta en el momento que a llegado a mi lado.
- Correte
- Me dice susurrandome al oído miertras aumenta un nivel mas Estalló de tal forma que me siento desfallecer, el me agarra de la cintura para evitar que me caiga.
-Estas bien, mi niña
- me dice mientras baja un poco la intencidad de las bolas
- Si mi señor.
- vamos a por otro, en cuanto llegue déjate i
r- vuelve a aumentar el la intensidad 4 niveles. Me tenso, mi respiración es entrecortada, y el siguiente orgasmo no tarda en llegar. Me quedo temblando aún más que la vez anterior.
- ¿Estas bien mi niña? ¿Aguantas otro?
- me dice casi apagando el aparato.
- Si mi señor, estoy bien. Creo que si
- le digo aún jadeando.
-Muy bien mi niña, buena perrita. Pero atenta, ahora aguantaras hasta que yo te lo ordene. ¿Entendido?
-Si mi señor.
Siento como va aumentando poco a poco la intensidad, me recuesto contra el, apretado los labios para no jadear. El aprovecha y desliza mi su mano por delante hasta llegar a mi intimidad y lo acaricia suavemente. Estoy que explotó, mi señor lo sabe y aumenta el ritmo de sus dedos y la intensidad -Correte mi perrita Y exploto en mil pedazos, con fuertes espasmos, las rodillas temblandome y perdiendo casi el equilibrio. Mi señor me apretá contra el, se que el nunca me dejaría caer. Me sujeta y me lleva con el hasta el sofá. Me acaricia el pelo y me da sabes besos en la coronilla.
- ¿estás bien mi niña?
Has sido muy buena perrita has aguantado muy bien. Descansa
- Si mi señor, estoy bien.
Gracias Y de dejo caer en un dulce sueño
Sr. Petricor
La brisa marina levantaba un frescor intenso que se colaba por todos los rincones de la habitación, llegaba como invitado inquieto que curiosea toda la estancia, rozando los cuerpos que se encontraban allí. Producía un escalofrío que duraba unos segundos, una tregua entre la transpiración que parecía arañar el CORSÉ de la sumisa, una tregua tensa por las muñequeras que se mantenían apretadas, obligándola a adoptar una postura donde su culo, cubierto por braguitas de encaje se ofrecía a su Amo, en una postura de semi postración con sus rodillas clavadas en la tarima .Tenía un aspecto vulnerable y a la vez de aceptación. Su Amo se mantenía de pie observando cómo su piel se ponía de gallina por la brisa, como el Corsé se ceñía a las caderas y su cintura se contraía en la respiración , acelerándose el pulso. También se percató como sus muslos se tensaban antes de recibir cada azote. La mano del Amo se echaba unos centímetros hacia atrás y producía un golpe sordo donde apoyaba toda la palma y dejaba su mano cubriendo la zona, a la vez que apretaba sus dedos entorno a la piel magullada, dejando una marca que a ella le hacía dar un pequeño suspiro cuando notaba separarse la mano, buscando impulso. Cuando volvío a sentir el golpe de su rostro y cabello emergió un gemido mientras susurraba “soy mala, castigame”. Su Amo le advirtió que debía decirlo más alto y el siguiente azote fue un poco más fuerte que el anterior. Después de cinco azotes donde la intensidad fue subiendo, el culo de la Sumisa estaba muy rojo. Su amo entonces le inquirió “ ¿qué ha aprendido, Señorita? a lo que de forma dócil respondió ella “ a tenerle respeto,mi Amo, no volveré a olvidarme la tarea de pellizcar mi lengua con pinzas todos los días durante 30 segundos”. En un tono autoritario y firme el hombre dijo “ postura de recibir orden” y ella se arrodillo tal y como le había enseñado su Amo, con sus piernas dobladas lo máximo posible para que apoyara los talones sobre su trasero, cosa que hizo emitiendo algún suspiro por tocar la zona dolorida. “Ahora irás hasta allí” dijo el hombre indicando un punto fuera de la habitación, te quitaras tus braguitas y te sentarás en el suelo. La mujer hizo cada uno de los pasos tal y como le ordenó el señor. Primero salió de la habitación hasta el pequeño BALCÓN que estaba a escasos 30 centimetros del suelo. Era muy entrada la madrugada y nadie la vio cruzar el Paseo Maritimo hasta el lugar designado. Se quitó la braguita que tenía una mezcla de excitación, dolor y placer que le confería un perfume de perversion. Se sentó en la arena sintiendo enseguida la arena de la PLAYA fría, cuando llegó la ola, el roce de la sal y la quemazón de su culo, le hicieron gemir y hacerle morderse la lengua por la irritación...
Sra. Alma
Atardecer de una noche de verano en la PLAYA.
Mirando al ocaso,recostada sobre la arena,se acercó él muy temeroso
Señora puedo besar sus pies?
Ella lo miro,hizo un gesto con su mano q le indico podía hacerlo,
Empezó a lamer sus pies mientras lo observaba,se torno una gran exitacion la cual puso su collar al cuello,subieron al auto y se dirigieron a su casa(la de ella)
Entraron el a 4 patas soltó su collar le pidió le sirviera un trago y q la esperara en el BALCÓN.
Ella fue a su vestidor busco su CORSÉ negro,sus medias seres y sus zapatos de tacon.,tomo látigo de cuero, inmovilizador y cinturón.
Fue hacia donde el se encontraba entro y al verla agacho su cabeza puso el inmovilizador sujeto su cinturón azoto un par de veces su culo,lo abrió y empezó a follarlo,entre gemido de dolor y placer,le susurraba al oído te gusta perra?
Estuvieron así x largo rato hasta casi dejarlo sin fuerza,soltó su cinturón agarro su cabeza lo hizo lamer su coño humedecido x su culo ya follado.

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